domingo, 17 de abril de 2022

¿Cómo funcionan las bandas juveniles?

 

La erradicación de las bandas juveniles de Madrid se ha convertido en una de las prioridades con respecto a la seguridad ciudadana, ya que son muy peligrosas y están formadas por centenares de jóvenes y menores de edad dispuestos a matar para pertenecer al grupo. Los agentes las definen como escuelas de delincuentes que obligan a sus miembros a pagar una "cuota de permanencia" bajo amenazas.

No obstante, lo que más caracteriza estas bandas, es su extrema violencia y la lucha que tienen para controlar diferentes zonas de Madrid. Están involucrados en asesinatos, robos con mucha violencia, prostitución, narcotráfico y compraventa de armas.

Estos grupos de jóvenes suelen moverse en grupo y casi siempre van armados con cuchillos, navajas, machetes, bates de beisbol e incluso pistolas. Son, además, muy activos en las redes sociales, donde hacen ostentación de su estilo de vida, sus gustos musicales y, en ocasiones, de sus actividades delictivas.

Así captan a los menores de edad en estas bandas juveniles. Los líderes de las bandas captan menores de edad en situación vulnerable a fin de que cometan crímenes con más impunidad que los mayores de edad. De hecho, hay niños de 12 años que ya pertenecen a estas peligrosas bandas. Los convencen de unirse prometiéndoles alcohol, drogas, protección y sexo con otras adolescentes de la banda. Se trata de bandas cuyos integrantes son de origen latino aunque nacidos en España y que se unen a ellas a muy corta edad, cuando cuentan entre los 11 y los 14 años, según los datos que maneja la Policía.




Se le exige una cuota de permanencia de entre tres y 10 euros semanales a cada uno de los miembros. Una vez entran en estas bandas, es muy complicado salir: les hacen pagar una cuota de entre tres y 10 euros a la semana. Como muchos de estos adolescentes no están en edad laboral ni trabajan, empiezan robando dinero a sus familiares para pagar la cuota de permanencia y, poco a poco, empiezan los robos con violencia e intimidación en la calle.

Existe una gran dificultad para salir de la espiral de la delincuencia. A la presión de tener que pagar esta cuota se le tiene que sumar la prisión de los líderes de las bandas, que los amenazan para que no abandonen a la tribu urbana, hecho que hace entrar a los novatos en un círculo de delincuencia de lo que es muy complicado salir y que acaba derivando en abandono escolar y familiar, peleas, robos y, en el peor de los casos, asesinatos.


Realizado por Diego Vasco Aguilera.

jueves, 14 de abril de 2022

Intervención con jóvenes infractores y percepción de justicia procesal

 


He encontrado este video sobre una entrevista a una profesora de la universidad de Málaga, donde ella y demás personas han investigado el como perciben los menores infractores el proceso penal, si justo o no y observando también si el que lo perciban como justo influye en que puedan o no volver a delinquir. Es un punto de vista interesante ver que dependiendo de si los menores ven que han tenido un trato justo esto les puede no volver a delinquir.

"Investigación para conocer en qué medida los menores sancionados perciben el proceso penal como justo, atendiendo a su relación con los distintos operadores jurídicos con los que han tenido contacto. Para ello se ha utilizado un cuestionario a una muestra de infractores que están cumpliendo una medida sancionadora en la provincia de Málaga. Los resultados dejan ver que los elementos que hacen percibir el proceso penal juvenil como justo pueden no estar suficientemente presentes entre estos jóvenes."
Descripción del video


Esta entrevista se realizo el 12/02/19.




Realizado por Julia Albajara Benito

martes, 12 de abril de 2022

Sócrates. RECORRIDO POR LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA Y DELINCUENCIA JUVENIL.



En esta serie de artículos, dedicados a la relación entre la disciplina de la filosofía y la delincuencia juvenil, llamada "Recorrido por la historia de la filosofía y delincuencia juvenil", haremos un seguimiento a lo largo de la historia, pasando por los pensadores más importantes y su concepción de la ética y en sí, de la delincuencia, ajustándolo a nuestro tema, delincuencia juvenil. 

El primer pensador del que hablaremos será Sócrates. 

Sócrates (470 -399 a. C.)  “ conócete a ti mismo… la virtud es la disposición ultima y radical del hombre, aquello para lo cual a nacido, y esa virtud es ciencia. El hombre malo lo es por ignorancia, el que no sigue el bien es porque no lo conoce, por eso la virtud ha de enseñarse y aprenderse.  “ la justicia, entre otras virtudes, no es mas que sabiduría. Debe enseñarse a los criminales como no cometer mas infracciones, dándoles la instrucción y formación que les hace falta “

Siendo la "virtud" para Sócrates es lo que nos da a conocer los errores y corregirlos, ya que somos conscientes de ellos. Reconociendo que somos ignorantes, que no conocemos toda nuestra realidad y hacernos conscientes de que también cometeos fallos es cómo llegamos a esta virtud. Lo contrario a la virtud sería el vicio. 

Sócrates significó revolución en su época, por su forma de pensar, por sus nuevos valores y la forma de enseñar. 

Para Sócrates, la eudaimonia o felicidad en griego, era el fin último de la existencia humana. Para él, el alma es feliz cuando está ordenada, cuando es virtuosa, siendo la virtud, por lo tanto, el fin último de existencia humana. Cualquiera puede llegar a ser feliz, es decir, virtuoso, independientemente de sus circunstancias, solo dependerá de si se es virtuoso o no.  

En este video, además de explicarnos bastante sobre la vida y obra de Sócrates, la autora nos detallará en profundidad en que consiste la virtud de Sócrates (min. 7:09- min 8:52). También nos explica algunas paradojas de la ética de Sócrates, interesantes para conocer su punto de vista sobre temas éticos, y por lo tanto de nuestro tema en cuestión. 










ESCRITO POR LYDIA TORRES

CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LA DELINCUENCIA JUVENIL

 En este video podemos ver de forma amena, a través de dibujos, las consecuencias para los adolescentes de estas conductas y situaciones, y a su vez, ver las causas que provocan esta situación, causas que casi que obligan a los jóvenes en vivir en conflicto continuo con la sociedad. 


Escrito por Lydia Torres.


lunes, 11 de abril de 2022

Critica hacia la visión que hay sobre la delincuencia

Muchas personas y noticieros seguramente tacharan a las nuevas generaciones como muchachos sin valores o que cada vez salen peor. Y en lo referente a la delincuencia juvenil mencionaran lo anterior y también culparán a la inmigración, a las leyes creadas para este ámbito, poniéndolas de inútiles o muy benevolentes.

Esta manera de informar sobre la delincuencia entre los jóvenes solo hace crear mitos y además de que es un problema de la actualidad, y esto no es así, dado que sabemos que en España ha habido momentos donde también se dio hincapié sobre el tema de la delincuencia.


Un problema que surge a la ahora de dar información sobre el tema, es que gran parte de las noticias, lo usan para dar morbo, donde cuanto mayores sean los delitos cometidos y en zonas en las cuales no se asocia la delincuencia, mejor será la noticia. Esto se pudo ver hace un par de meses donde de repente las noticias se llenaron del inminente peligro de las "bandas latinas" de Madrid y fue sobre todo debido a una noticia de un apuñalamiento en la zona de Moncloa. Durante una o dos semanas hubo un miedo colectivo de ir a Madrid y el posible ataque de bandas a personas comunes y en zonas ‘buenas’ de Madrid, donde no se asocian con la delincuencia ni bandas (estigmatización de zonas madrileñas donde solo existe la delincuencia para el imaginario colectivo)


Entonces porque si hace más de 40 años los noticieros se llenaban de titulares de Quinquis navajeros y ahora se llenan de Peligro "Bandas latinas" o MENAS delincuentes.

Antes la delincuencia era los Quinquis: ladrones y drogadictos y en la actualidad son MENAS y bandas juveniles: inmigrantes problemáticos. O así es como lo pinta la prensa. Los quinquis es cierto que fue la figura que rodeaba a los delincuentes pero fue una generación marcada por un gran desarraigo y marginación, que hizo que hubiese un patrón y figura más concreta de los delincuentes, pero también muy estigmatizadores sobre ellos. Pero ahora en la actualidad no hay un patrón tan claro como pudo ser el anterior, entonces ahora mismo enfocan la delincuencia en bandas juveniles y más concretamente si son de integrantes de apariencia extranjera (quitando el factor si tiene la nacionalidad española o no) y también a los propios inmigrantes.


Entonces ahora con esta idea de asociar la culpa de que haya menores infractores con la inmigración, es un argumento vacío, simplista y sobre todo racista. Tachar a los inmigrantes de delincuentes y la culpa de esto, sería más un problema de esta época pero sabemos que no es una tendencia de ahora sino que lleva existiendo desde hace décadas, ya sea en España como en otros países.


Con este simple video de un youtuber español llamado Jordi Wild, donde en su canal se dedica a llevar invitados y hablar con ellos sobre equis temas. En este podcast (The Wild Project #40 ft Jorge Nicolás-Álvarez) charla con una ingeniero aeronáutico que trabaja con la NASA y la Agencia Espacial Europea. Y de esta charla se extrae este clip, donde claramente vemos los grandes tópicos que circulan sobre los menores infractores, es decir, a inmigrantes y sobre todo los MENAS.


Durante todo el video intentan poner con palabras bonitas el racismo que sale de sus bocas, no porque a simple vista se podrían estar preocupando de la inestabilidad española donde hay que conseguir cambiarla, y en lo que se centra es en decir que los menas son delincuentes y en palabras exactas que dice el “para mi los MENAS son un peligro público”.


En este fragmento extraído del podcast vemos en estos dos señores, la clara imagen que está implantada en el imaginario colectivo. Jordi parece que sabe con toda seguridad que los MENAS son un peligro debido a que todos delinquen, aparte de decir que no tienen cultura, ni educación (racismo simbólico). Esto es un mito del que ya se ha hablado y la cual se ha refutado con datos, donde la mayoría de los menores infractores son de nacionalidad española, lo que se contradice con  la gran certeza que dice Jordi Wild, que el problema son los MENAS.


Esta visión sobre hablar de la delincuencia y los inmigrantes, es una simple excusa para poder  señalar a la gente que viene a España y que ellos no quieren que estén con el pretexto de que se preocupan por la seguridad de España, de sus ciudades y sus ciudadanos. Creando una gran discriminación a colectivos concretos, señalándoles sin básicamente ninguna prueba ni datos y creando la ilusión de que si no hubiese más inmigración, ya no habría tanto temor a salir por equis zonas y por ende habría menos delincuencia y más seguridad . 

“Esto no es un tema racial, es un tema de inmigración”

(racismo regresivo)

Lo preocupante de esto es que toda esta visión se va expandiendo por partidos políticos y noticieros, llegando a la gente común como este señor que al tener un canal de YouTube y con la intención de dar su opinión lo pinta como un hecho, perpetuando esta falsa idea de delincuencia.



Realizado por Julia Albajara Benito

martes, 5 de abril de 2022

Bandas e identificación

Como bien hemos introducido en el blog, las bandas juveniles es un grupo organizado de personas donde siempre hay un líder pero que no siempre es fácil de identificar. 
Operan en un territorio definido con objetivos concretos, implicados en su mayoría en actividades ilegales.

Tras el creciente conocimiento que tenemos en la actualidad sobre los hechos cometidos por miembros de bandas latinas, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad han difundido un manual con los elementos característicos de sus integrantes para saber distinguirlos de aquellos que por su similitud pueden ser estigmatizados.

Sobre los DDP, suelen usar pañuelos (bandanas) alrededor de la cabeza, cuello, muñecas o sobresaliendo de los bolsillos; collares blanco, azul y rojo de la bandera dominicana así como rosarios de los colores propios de la banda. Emplean un lenguaje codificado, palabras/siglas/números, para hacer referencia a su cargo y para dar órdenes.




Trinitarios, se les identifica por el color verde, un trébol y el número siete. Realizan un gesto significativo con las manos echando para atrás el dedo anular y meñique, estirando el resto. Existe una biblia de estos, donde se recalca que una vez dentro del grupo no hay vuelta atrás puesto que ha hecho un juramento antes Dios y el mundo.




Ñetas, el color que les identifica es el blanco y símbolo de una Ñ con un corazón que significa ``amor de Ñeta´´. La simbología trata de cruzar el dedo corazón sobre el índice ambos estirados, representando la protección del grande con el pequeño. Con este gesto, colocan la mano en el corazón acompañándolo de ``Ñe de cora´´




Latin King, su símbolo es una corona de cinco puntas que representan las islas del Caribe (Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Haití y Jamaica. Los miembros se identifican con el color dorado/amarillo, negro e iniciales ALKQN (Almighty Latin King and Queen Nation)




Bloods, el color que les identifica es el rojo. Con los dedos hacen un símbolo formando la palabra blood (sangre)


Durán, L. (2022, 12 marzo). Los sí­mbolos de las bandas latinas: pañuelos, collares, tatuajes, lenguaje codificado. . . ELMUNDO. https://www.elmundo.es/madrid/2022/03/12/622b371521efa072618b45c2.html

Realizado por Laura García Parra

viernes, 1 de abril de 2022

¿Abuso de poder de la policía, endurecimiento de las leyes o jóvenes más delictivos?

Tras el primer artículo publicado en el blog Cómo se encuentra la delincuencia juvenil en números, pudimos ver algo interesante en una de las gráficas usadas, más concretamente en la siguiente tabla.

Esta tabla nos muestra los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística, sobre las infracciones penales cometidas desde el año 2013 hasta el 2020. 

Mención a lo comentado en el artículo: Cómo se encuentra la delincuencia juvenil en números

“Hay dos tipos de infracciones dependiendo de su gravedad: delitos y faltas. Las faltas conllevan una pena menor, como multas en vez de prisión. En el siguiente gráfico se ve que, a lo largo de los años, las infracciones por delito han aumentado, al contrario que las faltas. Esto podría darse debido a la aplicación de medidas mucho más severas ante los menores, logrando que el único tipo de sanción sea el delito. Es interesante que durante los últimos 3 años no se haya puesto ni una sola falta y todas las infracciones cometidas sean solo delitos.”


Analizaremos: ¿Por qué ha habido una bajada de hasta 0 faltas durante los últimos 3 años? Tomamos los datos del 2013, donde el total de infracciones que se cometieron fueron de 25.814 siendo faltas 9.168, es decir, el 35,5% de las infracciones. Los números se asemejan hasta 2016 cuándo las faltas representan menos del 10% (2.121 faltas de 21.984 infracciones totales). En 2017 las faltas cometidas no llegan a las 1.000 y los años posteriores a 2018, incluido, pasan a ser 0.

Durante toda esta bajada en el número de faltas, las infracciones han tenido cifras parecidas sin cambios muy drásticos. Por lo tanto, el número de faltas, que ha descendido a cero, se han transformado en delitos. En consecuencia, en el presente, el número total de infracciones son solo delitos.


TotalDelitosFaltas
201325814166469168
201425717160129705
201524005157798226
201621986198652121
20172305022669781
201824340243400
201926049260490
202020360203600

Entonces tras esta observación de los datos nos hacemos la pregunta que pone título a este artículo ¿Abuso de poder de la policía, endurecimiento de las leyes o jóvenes más delictivos?





¿Endurecimiento de las leyes?


Una de las preguntas que nos puede surgir es si esta bajada a 0 de las faltas es debido a alguna modificación de las leyes generales o en materia de menores. Por ejemplo, si ya no se permite la opción de poner faltas y solo podrán calificarse las infracciones como delitos. El art. 10 del CP define la falta como una acción u omisión, dolosa o imprudente, sancionada por dicho Código. La diferencia entre el delito y la falta se especifica en el art. 13 que considera el delito como la infracción que la Ley castiga con pena grave o menos grave y la falta como la infracción que la Ley sanciona con pena leve, como multas de hasta tres meses. 


Artículo 13.3: “Son delitos leves las infracciones que la ley castiga con pena leve”


Las faltas que están registradas por la INE en los casos de menores son:

Faltas contra las personas

Faltas contra el patrimonio

Faltas contra intereses generales

Faltas contra el orden público


La Ley Orgánica 5/2000, del 12 de enero, es la Ley específica y reguladora de la responsabilidad penal de los menores. 

El punto 7 del preámbulo de esta ley cita: “La presente Ley Orgánica tiene ciertamente la naturaleza de disposición sancionadora, pues desarrolla la exigencia de una verdadera responsabilidad jurídica a los menores infractores, aunque referida específicamente a la comisión de hechos tipificados como delitos o faltas por el Código Penal y las restantes leyes penales especiales.” Debemos prestar atención a lo subrayado, entonces vemos que está la opción de falta y que no se ha modificado desde la creación de dicha ley. Un dato muy importante que destaca en esta ley es el superior interés del menor: “Y es que en el Derecho penal de menores ha de primar, como elemento determinante del procedimiento y de las medidas que se adopten, el superior interés del menor.” 


Si seguimos leyendo la ley, el artículo 1, Declaración general, cita: Esta Ley se aplicará para exigir la responsabilidad de las personas mayores de catorce años y menores de dieciocho por la comisión de hechos tipificados como delitos o faltas en el Código Penal o las leyes penales especiales. Igual que en el punto 7 nombra los dos tipos de infracciones. Por último, vamos a ver que el artículo 9 nos habla del Régimen general de aplicación y duración de las medidas. En el punto 1: “Cuando los hechos cometidos sean calificados de falta, sólo se podrán imponer las medidas de libertad vigilada hasta un máximo de seis meses, amonestación, permanencia de fin de semana hasta un máximo de cuatro fines de semana, prestaciones en beneficio de la comunidad hasta cincuenta horas, privación del permiso de conducir o de otras licencias administrativas hasta un año, la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima o con aquellos de sus familiares u otras personas que determine el Juez hasta seis meses, y la realización de tareas socio-educativas hasta seis meses.”


Tras detenernos en la Ley orgánica 5/2000, podríamos decir que en sí la ley no se ha endurecido, pero puede que sí las personas que dictan la ley.  Puede ser que, al significar la falta una sentencia más leve, se decida que las faltas ya no son suficientes, pues son más benevolentes, y que el sistema desee sentencias más duras hacia los infractores menores. Permitido solo al declarar todas las infracciones como delitos. 


Aun así, hay que mencionar que en 2015 hubo una modificación del Código Penal español, en la que la figura de la falta desapareció (en algunos casos) denominándose ahora como delito leve. Podríamos pensar que este cambio es el responsable del ascenso de los delitos y la disminución de las faltas. Pero, si volvemos a observar la gráfica, tanto en 2015 como el año siguiente, se siguen registrando faltas. Por lo que, no se justifica el registro nulo de faltas.





¿Abuso de poder de la policía?


Al no ser la ley el motivo principal del descenso brusco de las faltas, ponemos la vista en las fuerzas del estado, cuya función es detener a las personas delictivas, en este caso menores. 


Lo primero que podríamos pensar es que la policía ha decidido ser más severa a la hora de intervenir con el menor, calificando como delitos todas las infracciones que se comenten. 

El posible abuso policial se podría hilar con el creciente señalamiento de la delincuencia juvenil por parte de algunos partidos políticos, que apuntan a colectivos inmigrantes, por ejemplo, los MENAS (Menores Extranjeros No Acompañados), como los creadores de delincuencia y cuyo propósito es delinquir. Estas afirmaciones podrían crear más odio hacia ciertos colectivos impidiendo que las fuerzas del estado se libren de la influencia de estos mensajes, que pueden alterar su comportamiento. Claro que, por ahora, son solo conjeturas, conclusiones, al observar el panorama nacional y la creciente movilización y odio entre las personas y los partidos políticos.


Ahora nos vamos a centrar en los hechos. Dentro del cuerpo policial hay un protocolo específico a la hora de intervenir con menores: Instrucción Nº 1/2017, “Protocolo de actuación policial con menores”.

En este protocolo vamos a destacar el punto 4. MENORES INFRACTORES PENALES ENTRE CATORCE Y DIECIOCHO AÑOS, más concretamente en el punto de Supuestos de detención, que declara: “Los menores de edad entre catorce y dieciocho años, presuntamente responsables de la comisión de hechos delictivos, podrán ser detenidos de oficio en los mismos casos y circunstancias que los previstos en las leyes para los mayores de edad penal, siempre que no resulten eficaces otras posibles soluciones y sea necesario para la protección del propio menor, la averiguación de los hechos, el aseguramiento de las pruebas o la protección de las víctimas. En todo caso, dentro del plazo máximo de veinticuatro horas, el menor detenido deberá ser puesto en libertad o a disposición de la Sección de Menores de la Fiscalía correspondiente.” De este párrafo señalo que siempre existe la opción de no detener al menor, ya que, al detenerlo se inicia el procedimiento de un delito. Entonces remarco que la unidad policial debería tener como base el buscar otras opciones antes que la detención directa del menor, básicamente por la propia protección del menor, pues debe primar el superior interés del menor. Entonces determinar la infracción como falta es una de las alternativas a la detención, que coloca la multa sobre la mesa. Con esto podemos suponer con más firmeza que los policías han abusado de su poder, sin importar que la figura con la que tratan es la de un menor, al que la ley protege. 

Aun habiendo visto lo anterior es difícil saber a ciencia cierta si se comete abuso de poder por parte de la policía. Muchas de estas actuaciones quedan amparadas a causa de mecanismos jurídicos y legales, protocolos ambiguos, la nula transparencia de los cuerpos con el exterior, o incluso por la mera conformidad social respecto a los abusos. Por desgracia, a la gente no le suele importar ni impugnar lo suficiente estos casos de abusos, en los cuales entra en juego el menor, que por mucho que ante la ley tenga que prevalecer su interés superior, a la hora de los hechos es una figura que sufre, más aún si hay una figura de poder adulta, como es el caso de los policías y la justicia.



¿Jóvenes más delictivos?

Después de ver el ámbito policial y el judicial/legislativo, solo nos queda pensar que el problema (causante, responsable…) de la bajada drástica de las faltas está en los menores. Esto es lo que mucha gente podría haber pensado, por el creciente odio hacia minorías, mencionado anteriormente, que pone a menores como delincuentes. Estas personas/partidos políticos (de derechas) dicen que la delincuencia ha crecido, sobre todo a causa de la llegada de los inmigrantes, también la gente tiene una imagen pobre y triste de los menores, al verles como drogadictos, violentos, vagos, maleantes, etc.


Se dice que la delincuencia ha crecido, aunque, como vimos en entradas anteriores del blog, sabemos que la delincuencia tiene picos de subidas y bajadas del número de condenados, pero que aun así va disminuyendo paulatinamente con el paso de los años. Los datos y la creencia popular se contradicen.


Se ha visto que desde el año 2015 ha aumentado un 85,22% los delitos de lesiones por agresiones, entonces podríamos intuir, al igual que en el caso de la intervención policial, que los jóvenes se hayan vuelto más delictivos durante estos últimos años. Y entender que esto provoque que los policías califiquen todas las infracciones como delitos. Pero, por mucha violencia que pueda haber es bastante irrealista que no haya ni un mísero caso de faltas, considerando a todos los menores violentos y agresivos.


Hay una gran tendencia a culpabilizar a las víctimas responsabilizándolas de todo lo sucedido y por mucho que sean delitos, hay algo muy importante y es que son menores de edad, una figura delicada e influenciable por su corta edad. Una figura que está en desarrollo y en la etapa en que son más fáciles de influenciar por su falta de experiencia o por las jerarquías de poder. Podemos entender que los menores son un tipo de víctima a causa de la clara señalización por la sociedad, que no les ayuda ni alternativas, simplemente los evita, haciendo caso omiso a sus necesidades y derechos porque no merecen la pena ni ayuda. 


Hay que sumar que dicha actitud de los jóvenes o su inclinación por delinquir puede ser a causa del fracaso de la educación e incluso del propio sistema social. Y esto no es solo responsabilidad del menor, sino de todos.





Conclusión

Tras haber investigado y respondido en parte a la pregunta que nos surgía, podemos estar de acuerdo en una visión: ¿de verdad sirve, a la hora de condenar a estos menores, radicalizar la sentencia calificando todas las infracciones como delitos? El no dar opción a faltas otorga la sensación de que se está haciendo todo desde una visión punitiva, creando una imagen de castigo y miedo ante los jóvenes para parar así la delincuencia, agravando las consecuencias de sus actos. Pero, de qué sirve ser más duros si vemos que las tendencias no varían significativamente, es decir, hemos visto que hay alteraciones de las cifras de la delincuencia, pero no una erradicación de la misma desde la inexistencia de las faltas. 

En conclusión, con esta visión punitiva de la calificación de las infracciones, las entidades del Estado no se están centrando en el problema principal, no consiguen ver el enfoque que necesitan estos jóvenes: un enfoque de prevención, de información y de desmitificar a los menores infractores. Entender el por qué ha llegado a delinquir y cómo. Pues no solo es culpa del menor por sus acciones (por eso la visión del castigo), sino porque también influye su entorno, la sociedad, las instituciones que se hacen cargo de ellos, etc. La cultura del castigo no va a lograr que los jóvenes delincan menos, pues no ha sucedido hasta ahora y los números siguen estando ahí.

Hay que cambiar la visión que se tiene de la delincuencia y de la forma punitiva con la que nos enfrentamos a ella, y enfocarla hacia una visión de prevención y reinserción donde el menor infractor se verá más beneficiado y no más señalado y sentenciado.

Que el árbol no te impida ver el bosque.


Realizado por Julia Albajara Benito

jueves, 31 de marzo de 2022

¿Menas con relación a la delincuencia?

Detrás del acrónimo se esconde la realidad de miles de chicos y chicas que se ven forzados a abandonar sus hogares, huyendo de situaciones de pobreza, conflictos armados y graves vulneraciones de los derechos humanos. A pesar de su temprana edad, recorren las mismas rutas migratorias que las personas adultas y se enfrentan a violaciones de sus derechos que pueden durar meses, años, o que se repetirá indefinitivamente.

A ello, este tema es utilizado por los medios de comunicación y relatos políticos agregando embustes y bulos relacionados con la delincuencia juvenil; ``Con ellos, aumenta la delincuencia´´.





Esto es absolutamente falso. Las estadísticas oficiales muestran que no existe una relación directa entre el aumento de niños y adolescentes migrantes y el índice de delincuencia.
El Centro Global de Análisis de Datos de Migración de la OIM indica que del año 2000 al 2015 la población migrante pasó a representar de un 4,1% a un 12,6%.

En base a los estudios del Ministerio del Interior, en ese periodo, la tasa de criminalidad por cada 1.000 habitantes se redujo de 45,9 a 43,7.
Las estadísticas oficiales sólo proporcionan datos de menores extranjeros, sin distinguir a los que vienen acompañados de los que no, resultando complicado realizar afirmaciones que vinculan menas y delincuencia.

La vinculación más clara que podemos observar es entre migrantes y dificultades de acceso a condiciones de vida dignas. Los últimos datos del INE de 2019 indican que el 82% de las personas extranjeras en España vive en riesgo de pobreza o exclusión social frente al 18% de la nacionalidad española; a lo que este gran riesgo de exclusión está presente, en particular, en los menas ya que cuando pasan a la vida adulta y salen del sistema de acogida y protección de menores, se enfrentan a un futuro sin redes de apoyo.


Realizado por Laura García Parra


miércoles, 30 de marzo de 2022

MENAS, ¿quiénes son?

 

     MENA o Menores Extranjeros No Acompañados son los términos que se utiliza para denominar a los menores de 18 años, de origen extranjero que están sin el acompañamiento de un adulto en España.

     Según el informe del Ministerio Fiscal sobre el Registro de los Menores no acompañados en 2018, estos menores llegan a las costas españolas en pateras u otras embarcaciones similares, siendo localizados alrededor de 2.300. La mayor parte de los niños serían varones (97%), que mayormente viajan desde Marruecos (56%), Argelia (20%), países del África Subsahariana como la República de Guinea (8%), Costa de Marfil (7%) y Gambia (3%) produciéndose un aumento respecto al año anterior del 60%. Una vez en nuestro país, los menores pasan a disposición de las comunidades autónomas, bajo la tutela de los servicios de protección. El mayor número es acogido por Andalucía (2.200), seguido de Melilla (900), Cataluña (800), País Vasco (700) y Madrid (500) por nombrar algunas.

Por otro lado, en la página oficial de la importante ONG Ayuda en Acción, nos adjunta el dato de UNICEF donde se registraron el año pasado 65.300 llegadas, las cuales más de 6.000 eran menores no acompañados, cifra que como podemos ver, no ha hecho más que crecer en los últimos años.

     Su camino a España, es el mismo que puede recorrer un adulto, por lo que viajan sin ningún tipo de amparo por las distintas rutas migratorias, exponiéndose a distintos abusos y violaciones de sus derechos, e incluso en muchos casos llegando a morir en el camino. Las causas por las que huyen de sus países de origen son variadas, pero las más comunes sabemos que son la pobreza, guerras, catástrofes naturales, la falta de oportunidades, la desprotección institucional de sus lugares de origen, incluso la persecución por distintos intereses cruzados.

     A la llegada al Estado español. Se activa el Protocolo Marco de Intervención con Menores Extranjeros no Acompañados, donde encontramos el contenido en leyes que rige esta situación.

    Todo MENA que haya sido localizado en territorio español será inscrito en el Registro de Menores Extranjeros no acompañados (RMENA), en la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, coordinado por la Fiscalía General del Estado, hasta que quede puesto a disposición del Servicio Público de protección de menores.

Transcurridos tres meses si la repatriación no ha sido posible, se procederá a otorgarle la autorización de residencia a la que se refiere el artículo 35 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero. De igual manera, aún sin contar con la autorización de residencia, el menor tendrá libre acceso a programas de educación o formación que estén en su beneficio. Por otro lado, si el menor es solicitante de asilo, se acudirá al cuarto párrafo del artículo 15 del Reglamento de ejecución de la Ley 571984, de 26 de marzo, reguladora del Derecho de Asilo y la condición de Refugiado, modificada por la Ley 9/1994, de 19 de mayo, aprobada por el Real Decreto 203/1995, de 10 de febrero: 4.” Los solicitantes menores de dieciocho años en situación de desamparo serán remitidos a los servicios competentes en materia de protección de menores, poniéndolo en conocimiento, asimismo, del Ministerio Fiscal. El tutor que legalmente se asigne al menor, le representará durante la tramitación del expediente. Las solicitudes de asilo se tramitarán conforme a los criterios contenidos en los convenios y recomendaciones internacionales aplicables al menor solicitante de asilo”.


LO 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores.  https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2000-641

LO 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor  https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1996-1069


Escrito por Lydia  Torres

domingo, 27 de marzo de 2022

Influencia de las bandas sobre los jóvenes

Existen aspectos que explican una influencia negativa, sobre el adolescente, al reforzar las conductas de riesgo, antisociales, faltas y hechos delictivos. Mayoritariamente, son conductas exploratorias y/o de autoafirmación. Si no se persiste y se identifican estas conductas de riesgo, se introducirán en una carrera delictiva que puede desembocar en una delincuencia persistente.




 Según lo visto, las bandas les aportan lo siguiente:

-Se trata de un espacio donde crecer y construir su identidad junto a sus iguales

-Se siente parte de un círculo donde reciben y dan afecto, encontrando así solidaridad, reconomiento y seguridad

-El adolescente se encuentra en un lugar abierto donde puede expresar su vitalidad y rebeldía frente a las normas sociales

-Consideran que la forma de aprendizaje es válida, donde adquieren habilidades básicas para afrontar la vida adulta ya que ponen a prueba sus capacidades y valía personal

Son algunos de los factores que hacen un ``efecto llamada´´ lo que hace mostrar su interés por integrarse en las mismas.

Tras esto, queda constatado que las bandas producen sobre los jóvenes cierta sociodependencia que puede estar relacionado con la transformaciones experimentadas durante su adolescencia; por ello, es importante reconocer e identificar los indicadores de pertenencia que favorecerían una rápida actuación sobre los mismos. 

Martín Sosa Déniz, C. (2016, 21 junio). Bandas juveniles. Crimipedia. Recuperado de https://crimipedia.umh.es/topics/bandas-juveniles/

Realizado por Laura García Parra

martes, 22 de marzo de 2022

Análisis bibliográfico

Primeramente veremos cómo comienza la conceptualización y los factores de riesgo añadidos al fenómeno. 

Según Esteve (2004) la adolescencia constituye un periodo tormentoso y lleno de tensiones, agotador, repleto de crisis de identidad y trastornos emocionales, alienación psicológica y de enfrentamiento y conflicto con los padres. Puede dar lugar a conductas antisociales y/o delictivas que llegan a crear una alarma social por protagonizarse por jóvenes adolescentes.

Según Alves (2005) periodo prometedor y lleno de oportunidades, adquiriendo nuevas y significativas dimensiones, alcanzando mayor autonomía creativa mediante la puesta a prueba de hipótesis sobre el mundo y sobre sí mismo.

Según Swaw (2001) las conductas antisociales, infracciones e ilícitos penales que pueden llegar a ser efectuados por estos, forman parte de una conducta exploratoria y de autoafirmación dentro de un proceso normal de crecimiento, aprendizaje y desarrollo social.

Para Berk (1997) la autonomía adolescente tienen un fuerte componente emocional, prevaleciendo lo de uno mismo sobre aquello que viene de sus padres. Como agentes socializadores, toman gran importancia los iguales o pares, desarrollándose nuevos puntos de vistas y habilidades sociales.

Dentro de ese grupos de iguales es donde los jóvenes miden su identidad, alejados del vínculo familiar y del papel o rol que los padres asignan. Nos encontramos con una relación horizontal y próxima donde se comparten sentimientos, pensamientos, expectativas incapaces de confiar con sus progenitores. (Elzo, 2000)

Para Carnevalli y Kälman (2007) la existencia de conflictos intrafamiliares, familias desestructuradas y situaciones de precariedad socioeconómica, llevarán a los adolescentes a buscar refugio en el grupo de iguales, lo cual aumentará el nivel de influencia sobre ellos.

Nos encontramos antes un factor de riesgo cuando les empujen a conductas antisociales y/o delictivas ya que la pertenencia a un grupo, banda o pandillas pueden hacer llevar a los adolescentes a desarrollar actos punibles como prueba de demostración de pertenencia y reconocimiento. El adolescente encuentra un apoyo dentro de tal organización con mayor reconocimiento personal y una función más específica y especializada; ofreciéndole éxito personal y protección frente a las agresiones de terceros.

Para Walgrave (1995), los jóvenes estigmatizados presentan lo que denomina “vulnerabilidad societal” (p. 1260):

  • Niños y adolescentes que han fracasado en su proceso de sociabilización (familias disfuncionales, fracaso escolar, etc.).
  • Satisfacen la falta de compensación psicosocial mediante el refuerzo que reciben en grupos de iguales con valores distorsionados con respecto a los aceptados socialmente.
  • La forma de legitimar su valores es desafiando aquellos socialmente aceptados (comportamientos antisociales y delictivos, etc.
Factores que señalan Carnevalli y Kälman (2007) como favorecedores para la realización de actos punibles llevados a cabo por bandas juveniles, son:

  • Formación de estructuras autoritarias.

  • Presión del grupo sobre el adolescente para que actúe según las normas y reglas internas.
  • Dinámicas de grupos de que promuevan y faciliten conductas violentas y la perpetración de hechos punibles
Realizado por Laura García Parra